Consejos para proteger y limpiar la tarima flotante de tu hogar.

La tarima flotante es uno de los suelos más usados en los hogares. La tarima flotante es versátil, fácil de mantener y tiene un buen coste. Con el paso del tiempo el suelo de tarima va perdiendo brillo y necesita unos cuidados especiales. Sigue leyendo para conocer algunos consejos para proteger y limpiar la tarima flotante.

La tarima flotante es resistente a agentes externos como manchas, barro o suciedad. Por este motivo es muy empleado en lugares de paso como pasillos y entradas.

Su instalación es bastante fácil si optamos por el suelo laminado por clic.  Para su instalación solo tenemos que poner una espuma en la base y luego ir encajando los tablones.

Su limpieza y mantenimiento son relativamente sencillos. Solo hay que barrer o aspirar el suelo para despojarlo de polvo o suciedad que puedan ir estropeando las plantas de tarima poco a poco.

Aquí te dejamos algunos trucos para proteger y limpiar la tarima flotante de tu hogar:

  1. Antes de fregar el suelo, la fregona debe estar convenientemente enjuagada para que el detergente no deje pegajoso el suelo y evitar manchar en nuestro parquet.
  2. Se recomienda no emplear cera en la tarima flotante si no queremos que aparezca una película opaca que será difícil eliminar.
  3. Si nuestra casa es muy soleada conviene protegerla con cortinas porque una prolongada exposición al sol dañará la madera y puede incluso deformarla.
  4. Otra forma de prevenir y proteger la tarima flotante es usar alfombras, principalmente en la entrada para que proteja el suelo de restos de suciedad del calzado. Si no podemos evitar que se manche, limpiarlo lo antes posible para evitar que deje mancha.
  5. Es conveniente no usar productos abrasivos que pueden quitarle el brillo al suelo de inmediato.

Si aun así tienes problemas con la limpieza de tu suelo de tarima flotante puedes ponerte en contacto con Limpiezas Juanlu, estaremos encantados de asesorarte.

Mantener tu casa ordenada y limpia. Trucos para la limpieza del hogar.

Mantener la casa limpia y ordenada es algo complicado. La falta de tiempo es un gran enemigo. Para mantener tu casa ordenada hay que hacerlo día a día.

Para evitar el desorden organiza un planning. Ten en cuenta que se puede vivir en una casa limpia sin tener que limpiar cada día.

Mantener tu casa ordenada y limpia

Para organizar las tareas debemos dividirlas. Primero en tareas diarias. Te dejamos una lista de tareas que deben ser realizadas de forma diaria.

  1. Ordenar la casa

Recoge el calzado que usáis. Limpiar los objetos de uso cotidiano como los platos. Recoge todo lo que haya sobre las mesas etc.

  1. Recoge la cocina

Debe limpiarse cada día aunque sea superficial. Se recomienda además limpiar todo lo que se ha usado para que no acumule bacterias.

En muchos pisos de universitarios, uno cocina y otro limpia. Es una solución magnífica para que todos colaboren.

  1. Sacar la basura

Cada dos días como mucho. De esta forma se evitan infecciones y plagas de insectos en casa. Es una rutina que se puede aplicar por la mañana. El primero que se vaya que baje la basura.

De esta forma, activas un mecanismo diario para que no se acumulen las bolsas.

  1. Hacer la cama

Para que una habitación se vea ordenada hay que hacer la cama a diario. Los pasos serían, primero ventilar la habitación, recoger lo que haya por medio, ropa o calzado y hacer la cama.

Si trabajas puedes dejar ventilando y hacer la cama cuando vuelvas. O levantarte un poco antes.

  1. Barrer la casa

Lo puedes hacer de forma superficial, o cada dos días. De esta forma evitarás polvo en casa. Será más efectivo si lo haces cada día.

Puedes de todas formas hacerlo cada dos días. Será igual de efectivo y podrás mantener tu casa ordenada.

Limpiezas de 1 vez a la semana como pasar la escoba y el polvo, o la limpieza del baño para desinfectarlo.

Limpiezas a fondo. Se pueden hacer cada 15 días y no te serán demasiado costosas si sigues los pasos diarios.

Otro truco es dividir las habitaciones. No todas necesitan el mismo cuidado. La cocina y el baño, por lógica necesitan más cuidados.

Puedes hacer un planning por estancias y frecuencia.

Antes de ponerte a limpiar ojo. Revisa que tengas todos  productos necesarios. Si te falta algo, acercate al supermercado.

Es importante tener desinfectantes y productos necesarios para que la limpieza sea correcta.

Otra de las cosas importantes es implicar a los habitantes de la vivienda. No puede limpiar solo una persona o ser la encargada.

Hacer que todos colaboren es un gran ahorro de tiempo en la limpieza. Si veis que hay alguien muy torpe, encargarle tareas más simples.

Barrer, pasar el aspirador o fregar los platos por ejemplo.

Ahora ya sabes cómo mantener tu casa ordenada y limpia. Si tu tiempo no te permite llevar una limpieza efectiva puedes contactar con profesionales.

En Limpiezas Juanlu, nos encargamos de la limpieza de forma profesional y efectiva.

dominar el estrés en la atención al cliente

Dominar el estrés en la atención al cliente.

La atención al público causa es estrés en muchos trabajadores. En ocasiones puede resultar desesperante el gran número de llamadas, quejas y reclamaciones de los clientes.

Es muy importante saber manejar el estrés que estas situaciones nos pueden provocar para ofrecer un buen servicio.

dominar el estrés en la atención al cliente

Por este motivo, la gestión del estrés y las aptitudes organizativas son dos de las cualidades muy valoradas por el departamento de Recursos Humanos.
Para enfrentarnos a un alto volumen de llamadas, a la presión de los objetivos de ventas y  la gestión de reclamaciones de clientes debemos dominar el estrés en la atención al cliente.

Aquí te dejamos prácticos consejos para aprender a dominar el estrés en la atención al cliente:

  1. Es muy importante tomar decisiones, no dejar que el estrés nos bloquee y nos paralice. Esto nos permitirá gestionar mejor nuestra atención al cliente. Poder darle solución a un problema, resolver una duda o vender un producto.
  2. Aprender a valorarse a uno mismo. Tener presente que hacemos bien nuestro trabajo y que podemos dar lo mejor de nosotros mismos. Tener confianza en el trabajo que realizamos nos ayuda a mostrarnos más seguros ante los clientes y gestionar mejor nuestras ventas y consultas.
  3. Aprender a relajarse. Ante un cliente disgustado, debemos permanecer relajados para buscar una solución a su problema. Demostrarle que controlamos la situación. No perder el control ante un cliente disgustado ayuda a manejar esa situación mejor. Si el cliente nos percibe relajado y controlando la situación podremos manejar el conflicto y encontrar la solución a su problema.
  4. Reírnos más en el trabajo. Hay que aprender a disfrutar de nuestro trabajo y mostrar esa actitud al cliente. Si nos mostramos simpáticos, agradables y reímos, conseguiremos contagiar al cliente que estará más receptivo a una venta o consulta.

    Reír es la mejor solución para descargar tensión y restaurar el equilibrio.

    dominar el estrés en la atención al clienteEsta actitud nos ayuda a olvidarnos de los malos pensamientos y ser más positivos.

  5. Tener alta autoestima. Esta actitud nos permite generar serenidad y equilibrio emocional. Si confías en ti y tienes plena conciencia de tus habilidades y profesionalidad, podrás dominar el estrés en la atención al cliente. El cliente sentirá que está en buenas manos.